seis de junio, siete de julio, ¡San Fermín!
A Pamplona hemos de ir con una media, con una media
A Pamplona hemos de ir, con una media y un calcetín”
¡Oye! Es la canción que he querido oír toda mi vida. He esperado desde mi nacimiento para este momento. 7 de Julio. El primer día del Festival de San Fermín. El día más emocionante en la vida de un español como yo. Mis amigos y yo hemos esperando todos nuestras vidas para correr por las calles de Pamplona.El encierro es una leyenda en mi familia- mis antepasados han participado en este festival hace cuatrocientos años. Oí que hoy es un día gran. No simplemente por el encierro, pero también el matador famoso, Joselillo,
va a estar aquí. ¡Que emocionante! Es una manera de orgullo en mi familia para termina esta carrera rápidamente y estar proclamada como el mejor. Yo voy a continuar esta tradición de mi familia este año. ¡A mí me toca! “A San Fermín pedimos, por ser nuestro patrón, nos guíe en el encierro dándonos su bendición." ¡Viva San Fermín! ¡Gora San Fermín!."
¡Escucha! ¡La canción a San Fermín significa que vamos a empezar pronto! Todos nosotros estamos en una caja pequeña y no hay mucho espacio. Es como un océano de cuerpos... ¡si una cuerpo mueve un poco, todos nosotros movemos! ¡Ya es la hora! Diez segundos... nueve... ocho... siete... seis... cinco... cuatro... tres... dos... uno...

¡Corre! Todos los cuerpos alrededor de mí empiezan a mover al mismo vez. No puedo ver nada, solo corro. ¡Más rápido, más rápido! Yo puedo oír algunos gritos de ¡rubio- corre!. Las personas probablemente están gritando a mi hermano menor, el único cuerpo que yo puedo ver que es rubio.
Corrimos por las calles de Pamplona, calles tan estrechos que mis hombros casi no quepan. Por todos lados hay personas mirando, gritando, sacando las fotos. Las personas están encima de las barreras de madera, en las terrazas. Yo puedo oír el ruido, pero es muy difícil distinguir lo que gritan. Para mí la única cosa importante es correr. Enfrente de mis pies, algunas personas caen. Sus huesos rompen cuando yo paso sobre sus cuerpos caídos pero no puedo parar. El color rojo de sus pañuelos esconde un poquito el color de su sangre,
pero al mismo vez el blanco de sus camisas y sus pantalones ya son tan sucios. No puedo parar, yo necesito correr. Correr es sobrevivir el encierro.Ochocientos metros. Yo corro esta distancia en unos minutos. Todas las personas gritan para mí, pienso, cuando les paso. Finalmente, después de lo que siente como un año, llego a La Plaza de Toros.
La calle baja a la puerta de la plaza. Adentro hay un océano de personas sentandos y vistidos en rojo y blanco. Todas se levantan a los pies cuando yo entro. No sé dónde debo ir, por eso yo coro al centro de la plaza. Yo vi muchas personas alrededor de la arena pero no me permiten pasar. Finalmente unos hombres simpáticos me dirigen a una salida con mis amigos.
¡Espera! No es una salida—¡es más como una caja! No hay luz ni espacio para mover. ¿Por qué estamos en esta jaula? No hicimos nada mala. ¡En serio! Gritamos y golpeamos los lados de la jaula pero nada cambia. Hay hombres alrededor de mi jaula y yo trato de hablar con ellos pero no escuchan. En vez de ayudarme, ellos nos tiran vino a mi y mis amigos. No quiero vino—¡necesito agua! Los hombres no me dan comida y todavía no podemos mover. Cobran nuestra jaula y salen los hombres.
Después de que parece horas, finalmente la puerta de nuestra jaula esta abierta. Todos movemos para salir, ¡pero los hombres no nos permiten afuera, solo uno de mis amigos! ¡No es justo! ¡Yo quiero estar libre otra vez! Pienso que los hombres pueden sentir mi frustración, me dicen que yo puedo salir próximo. Yo puedo oír los gritos de “OLE”
de los hombres en blancos y rojos en la Plaza del Toros y la música de las bandas—estoy emocionado verla cuando no soy prisionero más. Finalmente, los hombres me permiten fuera de la jaula. Cuando yo paso mi dicen “Buena suerte toro” pero no entiendo porque. ¡Oh! ¡Quizás yo puedo conocer a Joselillo!
Entro el circulo dentro de la plaza y todas las personas levantan a sus pies y empiezan a gritar. ¡Pienso que Joselillo está cerca! Yo estoy muy emocionado y corro al hombre más cerca de mí para preguntarle si yo puedo conocer a Joselillo, pero él se esconde detrás de una pared. El siguiente hace el mismo, y el siguiente. Finalmente todos salen y le veo... el hombre más famoso en mi familia...¡Joselillo! Yo empiezo a correr para abrazarle, a tocar su traje de luces, pero él se mueve inmediatamente. Trato otra vez pero el mismo ocurre. Ahora yo estoy enfadado. Corro con todo mi fuerza a Joselillo. Él no me ve y nos chocamos.
Se cae pero es la culpa suya. Solo querría conocerle. Algunos hombres le ayudan al lado del estado y yo sigo, pero otros hombres en trajes extraños me dirigen al centro. Finalmente Joselillo vuelve, pero cuando yo corro para saludarse, él no tiene simplemente su muleta, ¡tiene una espada! Yo corro tan rápido que puedo pero no hay una salida. Joselillo viene más cerca cada segundo y yo no puedo escapar. Levanto mi cabeza y le pregunte “¿Por qué haces esta, Joselillo? Necesito sobrevivir por mi familia. Ellos tienen que estar orgullosos de mí.”
Él sube su espada y con ojos llenos de reverencia Joselillo me dice, “Yo también. España es mi familia. Gracias a ti, toro, por la continuación de nuestra tradición. Su sangre me da orgullo. Su cuerpo les da vida a los españoles. Gracias, toro.”

No hay comentarios.:
Publicar un comentario